La diversidad cultural en las aulas alivia en un 8% la caída de matrículas
Junio 12, 2008
El sistema educativo español no acaba de integrar plenamente a la nueva población inmigrante en edad escolar · Casi la mitad de los miembros de este colectivo son hijos de padres latinoamericanos
C. Malagón / SEVILLA | Actualizado 09.06.2008 – 09:56
Una niña lee en una clase con estudiantes chinos.
Casi la mitad de este colectivo de escolares inmigrantes (un 48%) es hijo de padres procedentes de países de América Latina, el 27% de alguna nación europea, el 20% de África y un 5% son asiáticos.
En cuanto a las nacionalidades, las más numerosas son ecuatorianos y marroquíes (más de 80.000 alumnos cada una, que suponen en torno al 15% del total de extranjeros), colombianos y rumanos (alrededor de 40.000, un 8%), argentinos (25.000, un 5%), británicos (20.000, un 4%), chinos, búlgaros, bolivianos y peruanos (algo más de 10.000 para cada uno); además, otras once nacionalidades aportan más de 5.000 alumnos cada una: dominicanos, venezolanos, alemanes, italianos, ucranianos, franceses, uruguayos, brasileños, chilenos, rusos y portugueses.
Con esta diversidad de orígenes, “se puede introducir un elemento de dificultad añadida para su atención desde la institución escolar, en la medida en que ésta no se prepara adecuadamente para ello”, señalan en el informe.
En este punto, el grupo Ioé se centra en analizar los enfoques educativos existentes para abordar la diversidad del alumnado.
Los principales modelos que se han aplicado quedan comprendidos entre el segregador, donde se trata de mantener al margen del resto a grupos peligrosos según criterios biológicos, psicológicos, sociales o étnicos, y el de la educación antirracista, que considera que “la actuación limitada al campo de los valores enmascara diferencias de poder en la sociedad”.
En medio quedan el modelo asimilacionista, donde sólo es posible la correcta educación en la medida en que abandonen sus rasgos propios y asimilen el modelo imperante; el de educación compensatoria, que considera a las minorías portadoras de carencias que se deben compensar para garantizar la igualdad de oportunidades; el de educación para la tolerancia, que no incorpora ningún aspecto positivo del alumnado extranjero, sólo enseña la tolerancia respecto a ellos; el que fomenta el autoconcepto, que introduce algunos contenidos para incrementar la autoestima de las “minorías” y reivindica algunas de sus características ante el conjunto del alumnado; el bilingüe-bicultural, que incorpora la lengua materna y los “valores propios” en la enseñanza a niños de minorías; el del pluralismo cultural, que incorpora estilos de aprendizaje diversos en función de los grupos de alumnos; y el de educación intercultural, que reelabora el plan de estudios destinado a todo el alumnado de acuerdo a la diversidad que lo configura.
Sobre los recientes desarrollos legislativos, el informe apunta que “tienden a prestar más atención a la convivencia intercultural y a tomar en cuenta las realidades sociales específicas del alumnado”. De forma que la escuela española “se mueve entre la inercia de reproducir lo existente y la apertura -incipiente y con muchas dificultades- hacia las aportaciones de un alumnado social y culturalmente diverso”.
Entry Filed under: prensa. Etiquetas: alumnos extranjeros, españa, inmigrantes, sistema educativo.
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